A veces, los japoneses para hacer bromas se pansa un poquito. ¿Quién puede imaginarse que, mientras charla alegremente con unos colegas, alguien va a disparar desde el edificio vecino? ¿Y por qué habría de hacerlo? Bueno, esas son preguntas que no pasan por la mente del pobre desgraciado del que seguramente se reirán por horas y horas por su “apropiada” forma de comportarse frente al problema.
Estás en una reunión, te están comentando ciertas cosas – prestas mucha atención – y en un momento inesperado, ¡un francotirador comienza a disparar desde afuera y logra conectar los disparos a todos los invitados de la reunión todos casi muertos en el suelo y la victima de la broma, horrorizada, tienes que buscar la forma de escapar. ¿Una película de terror? No, una original – y macabra – broma japonesa de mal gusto. Miren hasta dónde puede llegar el miedo cuando una broma de mal gusto está bien ejecutada.